"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

domingo, 8 de mayo de 2011

MEMES

Gata cuyo pelaje atestigua una importante mezcla de genes que ha heredado de sus antepasados. Los memes podrían comportarse de forma extraordinariamente similar a como lo hacen los genes, existiendo memes dominantes y recesivos, memes que perduran, otros que se extinguen, memes que evolucionan y memes que se mantienen como "fósiles vivientes".




En el 2007, finalizaron dos estudios de la Universidad de Harvard sobre la evolución de las lenguas llegando ambos a increíbles conclusiones en campos alejados del de la lingüística. Hasta entonces se pensó que la evolución de las lenguas obedecía a patrones matemáticos aleatorios y por tanto realizar una predicción acerca de cómo evolucionarían estas en el futuro sería una tarea complejísima y casi irresoluble. Pero esta vez los lingüistas analizaron 87 lenguas indoeuropeas y sus cambios a lo largo de los últimos 1.200 años siguiendo los modelos de investigación, no de matemáticos o de filólogos, sino de biólogos. De forma sorprendente, los científicos demostraron que las lenguas y las palabras evolucionan a lo largo del tiempo de una forma increíblemente parecida a como la hacen las formas vivas, o mejor dicho los genes. Ambos estarían sujetos a tremendas fuerzas de selección natural que hacen evolucionar a las formas existentes, surgir formas nuevas y desaparecer a las menos aptas. De forma análoga a como se comportan los genes, las palabras menos usadas evolucionan de forma mucho más rápida. E igual que las palabras de uso más frecuente, los genes cruciales están sujetos a pocos cambios, pues esto dificultaría la supervivencia del indivíduo (la comunicación en el caso del lenguaje). Los autores del estudio, basándose en esos modelos evolutivos, se atrevieron incluso a realizar predicciones sobre cómo serían determinadas lenguas a 500 años vista.





Inscripción en latín en un Toro de Guisando. El latín es un meme tan extremadamente fuerte que, tras miles de años ha dado lugar a numerosas lenguas y aún hoy, pese a no ser la lengua natural de ningún lugar del mundo, se sigue estudiando y sigue perviviendo en reductos tan alejados como el científico o el eclesiástico.


A la luz de estos estudios recobró plena vigencia una teoría surgida en los años setenta que establecía inquietantes paralelismos entre los elementos culturales y los biológicos: La teoría de los memes.
Meme – una mezcla fonética entre “gen” y “memoria” en francés-, sería “la unidad mínima de información y replicación cultural”. Posteriormente ha sido también definido como “unidad de transmisión cultural” (D.Dennett) o, hilando más fino, como “elemento cultural auto-replicante transmitido por imitación” (“Oxford English Dictionary“). Así, si nuestro acervo biológico se basa en el conjunto de genes que heredamos de nuestros antepasados, nuestra cultura se basa en la información captada y acumulada en nuestra memoria. Los flujos de información pasan de una mente a otra, evolucionando, replicándose o extinguiéndose, tal y como lo hace el código genético de los seres vivos pasando de una generación a otra. La esencia de la teoría de los memes es que estos se autorreplican, al igual que lo hacen los genes. Una copla, una idea política, la técnica para hacer cerámica o para encender el fuego, una leyenda urbana, el conocimiento de un territorio, los mitos,… todos ellos son memes. Como algunos organismos, los memes pueden permanecer latentes durante mucho tiempo – en un libro, en una inscripción o en cualquier otro soporte físico- y resurgir cuando encuentran las condiciones adecuadas. Y, al igual que hay conjuntos de genes, que hay individuos, especies, géneros, familias, ecosistemas,… también hay distintos grados de organización de memes. Una religión o una lengua, por ejemplo, serían conjuntos o estructuras de memes con distintos grados de complejidad. Richard Dawkins acuñó el concepto de meme aunque con anterioridad ya se habían sugerido conceptos parecidos. Popper, por ejemplo, consideraba que las similitudes entre el progreso científico y la selección natural eran más que notables y Leslie White también sugirió conceptos parecidos. El propio Darwin, en su “The descent of man” también se aventuró a afirmar que las similitudes entre la evolución biológica y la evolución cultural eran podían traspasar las fronteras de lo anecdótico. Incluso en las palabras de Averroes, cuando habla del "entendimiento agente", se puede intuir un vago concepto memético.




Arriba, vaso campaniforme de crámica neolítica. Abajo, pote gallego. Ambos recipientes están separados cinco mil años, pero en su diseño se puede apreciar como conservan una matriz común, un meme que ha pervivido - evolucionando- , gracias a su eficiencia, a su sencillez y a su eficacia.






Mujeres Bamaco haciendo cerámica de un modo idéntico a como lo han hecho sus antepasados desde hace miles de años. Determinados memes sí entienden de sexos y aspectos culturales como la artesanía a veces se muestran más proclives a transmitirse de generación en generación a través de mujeres, mientras que otros, como los relacionados con el dominio del territorio, muestran más facilidad para transmitirse entre hombres.




Daniel Dennett, ponía un precioso ejemplo en La conciencia explicada: `Un carro con ruedas radiadas no sólo lleva grano u otras mercancías de un lugar a otro; lleva la brillante idea de un carro con ruedas radiadas de una mente a otra''
Al igual que ocurre con los genes y con los organismos que los portan, los memes más aptos (que más favorezcan a sus portadores) tienen más posibilidades de perpetuarse. La idea de construir carros con ruedas radiadas, fue un meme que con toda seguridad triunfó y floreció a lo largo y ancho de todas las civilizaciones humanas durante siglos. Hasta que fue sustituído por otros memes más aptos – probablemente los que representaban vagones de tren o vehículos motorizados para transportar mercancías-. Siguiendo con las analogías entre genes y memes, ambos necesitan de tres características básicas para sobrevivir: longevidad, fecundidad y fidelidad de las copias. No hace mucho llegó a mis manos el programa de una actuación de la compañía de Manolo Escobar en 1970. En su espectáculo actuaban Trini y Mari (“Estrellas de la canción rítmica”) que ese año hicieron popular una pegadiza canción - "Querer de verano", que parece ser que era tarareada en toda España y parte de Hispanoamérica convirtiéndose en un gran éxito. Éxito que fue rápidamente olvidado al año siguiente no quedando ni rastro de su existencia. Era un meme que se extendió rápidamente y que poseía un gran poder de penetración, pero no poseía la longevidad suficiente para sobrevivir más de un año por lo que no puede considerársele como un meme triunfador.





Programa del cuadro de artistas de Manolo Escobar en 1970. ¿Alguien se acuerda de la canción de "Trini y Mari", Querer de verano?


Y aquí juegan un papel importante los medios de comunicación que condicionan enormemente los flujos de memes. Según Umberto Eco, “no sólo crean información, sino que además refuerzan la que circula”. Se trata de auténticas fábricas e intercambiadores de memes. Hasta la aparición de los media, el sistema mediante el cual los memes obtienían copias más fidedignas era la transmisión vertical de padre a hijo o de maestro a alumno. Un método que replica información de forma muy fidedigna, aunque de forma poco fecunda.


Un joven aprendiz de alfarero "es contagiado" por los memes de su maestro. La transmisión padre-hijo o maestro-alumno es eficaz en cuanto a la calidad de las réplicas y a la capacidad de penetración, aunque poco prolífica.



Con los medios de comunicación, la replicación es inconmesurablemente fecunda a la vez que fidedigna, aunque no necesariamente sobre memes longevos. Otros memes, por el contrario, poseen los tres atributos necesarios y alcanzan gran éxito, convirtiéndose en constantes a lo largo de la historia humana. Tal es el caso del meme “dios”, que permanece en los cerebros humanos generación tras generación durante miles de años. Este meme es particularmente apropiado para fundamentar nuevos paralelismos con entidades biológicas como los genes. Al igual que estos, el meme “dios” ha ido evolucionando y se ha ido diversificando adquiriendo nuevas formas en tanto en cuanto se han ido aislando de la forma originaria. Como los pinzones de Darwin se diversificaron adaptándose a cada una de las islas del archipiélago de las Galápagos, los nombres, formas y conceptos a través de los cuales las culturas humanas aisladas entre sí entienden a “dios”, van evolucionando de forma también aislada. Ello también se puede aplicar perfectamente a los memes que habitan en el lenguaje, resultando asombrosa la similitud entre los árboles filogenéticos que se estudian en biología y los árboles linguísticos que se estudian en filología. Al igual que los dawkinistas afirmarían que los organismos son el vehículo que utilizan los genes para perpetuarse, según la teoría de memes se podría afirmar que el un cerebro humano es el vehículo, el vector, que utiliza un meme para perpetuarse antes de pasar a otro. En ese sentido, Daniel Dennet decía que “un investigador no es más que la manera que tiene una biblioteca de crear otra biblioteca”. Un dato que puede darnos una cura de humildad y que también apunta en el sentido de considerarnos como meros “artefactos biológicos” al servicio de los memes es el que nos habla de ideas culturales manifiestamente falsas, absolutamente irracionales y que, sin embargo, han conseguido replicarse y perpetuarse de forma asombrosa. La astrología, por ejemplo, desbanca la concepción tradicional de “La gente cree la idea X porque la idea X es verdadera” y la sustituye por “La gente posee el meme X (o está infectada por él) porque el meme X es un buen replicador”.





Los memes religiosos, además de ser especialmente virulentos, se transmiten con facilidad, pueden ser extraordinariamente longevos y no exigen a sus portadores grandes dosis de racionalidad. Otra de sus características es que pueden ser extremadamente excluyentes con otros memes parecidos, lo cual puede generar problemas a sus portadores. En este sentido, el comportamiento de estos memes puede ser análogo al de los predadores en el ámbito de la ecología: Dos especies de predadores no pueden compartir el mismo nicho en la cima de una pirámide trófica. Arriba, judíos ortodoxos. Abajo, concentración religiosa ante el Papa.



Algunos memes relacionados con las ideologías son también pruebas de que la racionalidad no es una condición sine quanum para su triunfo.





A veces, no ocurre lo que mencionábamos antes cuando vinculábamos el éxito de un meme con el de su portador y memes extraños son buenos replicadores pero no benefician a quien los portador. Uno de esos extraños memes puede ser el del celibato. Este dificulta – por no decir que impide- que su portador perpetúe su carga genética. Un gen que portase la tendencia al celibato estaría condenado a la extinción, pero no ocurre lo mismo con un meme que utiliza otros canales para extenderse, independientemente del perjuicio que cause a los anhelos de perpetuarse de los genes del portador.

Hasta ahora, el mero concepto de los memes se había considerado como una metáfora para interpretar mejor el comportamiento de los flujos de información y de cultura. Pero tras los estudios de Harvard, son numerosos los científicos que suscriben la teoría de Dawkins que propone considerar a los memes como unidades vivientes, no sólo metafóricamente, sino técnicamente (La teoría de los memes está siendo desarrollada por varios investigadores, que la unen a las tesis de Lumsden y Wilson o que las vinculan con los estudios de Luca Cavalli-Sforza. Además del mismo Dawkins, F.T. Cloak, J.M. Cullen, E. Moritz, A. Lynch y algunos otros autores, son los representantes de esta concepción de la transmisión y evolución cultural). Otros muchos científicos, en cambio, consideran la idea como una de las más solemnes tonterías de la ciencia moderna que, inexplicablemente se ha hecho eco entre numerosas personas de dentro y fuera del mundo científico. Es decir, la teoría de los memes es un meme particularmente virulento pero que tendrá aún que demostrar una lobgevidad y una capacidad de autorreplicación suficiente para ser considerado un meme respetable.

1 comentario:

  1. Buen artículo. Al intentar seleccionar mi cuenta de Google me he borrado el texto de un comentario anterior, cosa que no está mal, porque era muy largo. Resumiendo: interesante artículo, interesante concepto, coincido con el articulista en que la tercera definición de "meme" es la que hila más fino, y disiento de varios aspectos: - por ejemplo, no creo que la humanidad sea en masa tan tonta como para trasmitir continuadamente una idea muy inútil o muy absurda, y, sintetizando, también diría que el "meme" de ""gen"" es a su vez muy interesante como objeto de estudio. ¡Un cordial saludo, salud y gracias por el agradable rato de lectura!

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