"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

sábado, 7 de mayo de 2011

Vencejos: Los dueños del aire




Se puede decir de ellos que han alcanzado lo más parecido al dominio absoluto del aire. Y también que ningún otro vertebrado ha conseguido hacer del aire su elemento tal y como lo han hecho ellos. Se trata de un animal tan sumamente especializado en el medio aéreo que come, se aparea y hasta duerme en vuelo. Sólo deja de aletear para hacer lo único que no puede hacer en el aire: incubar los huevos.
Hasta tal punto se olvidaron los vencejos del suelo que sus patas se encuentran totalmente atrofiadas, quedando de ellas sólo dos pequeñas garras que les permiten aferrarse a alguna superficie vertical, llegado el caso, pero que les imposibilita andar. Un vencejo en el suelo no podrá nunca desplazarse y le será bastante difícil coger de nuevo impulso para retomar el vuelo, y de ahí su nombre en latín Apus apus, es decir, “ápodo”, sin patas. Con su forma eficientemente aerodinámica, los vencejos surcan el aire sin esfuerzo aparente, con una velocidad y agilidad sorprendentes. En un caso admirable de convergencia evolutiva, su diseño corporal se asemeja al de aviones y golondrinas, con los que comparte hábitat urbano, pero con los que no guardan ninguna relación. Los vencejos sí están estrechamente emparentados en cambio con otros virtuosos del aire a los que en nada se asemeja: Los colibríes.
Se alimentan exclusivamente de insectos voladores – plancton aéreo-, que atrapan con su gran boca abierta en forma de embudo, de un modo muy parecido a cómo las ballenas capturan el krill o el plancton marino.






Los mosquitos y otros pequeños insectos voladores se congregan en nubes que forman el plancton aéreo del que se alimentan los vencejos.






También capturan del aire los materiales para construir su nido, formado por vilanos, plumas y otros pequeños materiales que atrapan al vuelo. Y es este, el nido, el único vínculo que mantienen los vencejos en toda su vida con la tierra firme. Desde que el pollo salta de la oquedad la que se encuentra el nido – situada en el alero de cualquier edificio- pueden pasar varios años hasta que el vencejo vuelva a aterrizar. En el ciclo habitual del vencejo, que alcanza la madurez sexual al segundo año, suele permanecer 21 meses volando sin parar, desde que sale por vez primera de su nido, hasta que aterriza donde construirá el de sus hijos. Pero un vencejo no siempre consigue pareja su primer año de adulto, pudiendo alargarse la soltería varios años más permaneciendo así de paso más tiempo de vuelo ininterrumpido que ningún otro ser vivo.
En primavera y verano, al caer la tarde, forman pequeños grupos que vuelan raudos a no demasiada altura y que poco a poco van ganando en número. Y antes de que oscurezca tiene lugar un fenómeno que convierte a esta especie aún en más increíble. Sin previo aviso, trazando amplios círculos, los grupos se van elevando poco a poco hasta perderse de vista. Normalmente aprovechan las corrientes térmicas producidas por las últimas horas de radiación solar y llegan a elevarse a alturas de más de 2.000 metros. Una vez allí, reducen el ritmo del aleteo y pasan la noche volando en círculos que realizan manteniendo en activo un solo hemisferio del cerebro, mientras que el otro permanece dormido. Por sorprendente que parezca esta conducta pasó desapercibida hasta los años 60 en los que se constató, pensándose hasta entonces que los vencejos pasaban la noche en el nido. Los vencejos realizan, además, asombrosos desplazamientos cuando se avecinan frentes tormentosos. Estos pueden llegar a ser desastrosos para los inagotables voladores, por lo que los evitan desplazándose incluso a cientos de kilómetros en unas horas, volviendo a su lugar de origen una vez pasada la tormenta.









El chillido de los vencejos al atardecer es una de las más características músicas de fondo de los atardeceres en buena parte de los pequeños y medianos núcleos urbanos del sur de Europa. Poco hace sospechar que un ave tan familiar y que vuela sobre nuestras cabezas a diario, sea un auténtico prodigio evolutivo. Una criatura portentosa que, desde su presencia cotidiana, desafía nuestra facultad para maravillarnos.

No ha nada que era mozo y ya soy viejo / parece que anteayer iba a la escuela / ¡Valgame Dios!/ Y lo que el tiempo vuela / sin duda que alas tiene de vencejo"
Luis de Góngora, 1626

19 comentarios:

  1. Juan Pedro Viñueladomingo, 08 mayo, 2011

    Me recuerda a mi infancia viéndolos volar por encima de la azotea de mi casa durante horas. Un espectáculo bellísimo. Y mi asombro cando alguno caía y no podía levantar el vuelo.

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  2. Son la banda sonora de las tardes de verano de la infancia. Y a pesar de haber estado y de seguir estando ahí siempre, son un prodigio de la naturaleza. La prueba de que muchas veces - casi siempre- las sorpresas más fabulosas de la naturaleza están ahí al lado esperando a que se les preste atención. No hace falta buscarlas en selvas lejanas (o en desiertos y montañas lejanas, que diría Aznar) Un abrazo

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  3. fantástico: tan cotidianos y tan extraordinarios

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  4. María Natividad Morales Herreradomingo, 08 mayo, 2011

    Huyen también en los días lluviosos? Nunca he visto volar a un pájaro con lluvia.

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  5. El resto de aves se posa donde puede, pero los vencejos o esquivan la borrasca volando a otra zona, o sobrevuelan las nubes. Es que es alucinante: Suelen subir a más de 2.000 m., muy por encima de las nubes de lluvia!

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  6. Saludos, Manolo

    ¿Has mirado a los cielos hoy?. Los Aviones, parientes de los Vencejos, aprovecharon los vientos de ayer para, con sus crianÇas extremeñas, dejarnos los cielos VACÍOS de ellos. Es Ley natural, como la de todas las estaciones y ciclos. Después, o por la FIESTA-TOTAL (¿) del Carmen, los nuevos Aviones de plumas parten para África. Da pena y mucha, no sentir el jolgorio de ellos. Los cielos están mudos, y choca un gÜevo después de seguirlos a diario durante tres o cuatro meses.
    Los nuevos Aviones-extremeños aprendieron RÁPIDO a volar, como todos los años, y harán felices a niÑos de otros lugares donde se instalen. Y los mayores de esos lugares volverán a sentir las mismas sensaciones de ALEGRÍA y sentir el mismo asombro que los iguala al de los niños africanos-2011 de ver el espectáculo del vuelo-velocidad-habilidad-armonía-convivencia…y que NO se chocan!! entre ellos.

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  7. Me encanta tu comentario Jose. Pero un día de estos me planto en tu casa con la guía de aves debajo del brazo y damos una clase intensiva pa distinguir aviones-vencejos-golondrinas, jeje. Salud

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  8. Estoy criando un vencejo desde hace un mes. La semana que viene me lo llevo al pueblo a las "prácticas de vuelo". Es una pena porque es muy salao (Calimero para los amigos). Le gusta que le rasquen la papada y beber agua cayendo de la mano como una cascada.
    ¡Qué instinto de supervivencia!
    Roberto Núñez

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  9. Manolo Garcíalunes, 25 julio, 2011

    Que bueno. Puede parecer una pena el dejar de verlo, pero liberar a un bicho al que le has salvado el pellejo es una sensación de las más gratificantes. Sobre todo cuando el verano que viene veas las bandadas de vencejos y te preguntes si entre esos maestros del dominio absoluto del aire, estará el vencejo al que le rascabas la papada. Un saludo y suerte con Calimero.

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  10. Hola, yo he conocido a el Vencejo en Cataratas Argentinas, Misiones, y allí nos dijeron que una vez que encuentran pareja siempre se desplazan de a par y que nunca se separan. Quisiera poder corroborar esta información, espero que puedan ayudarme. Muchas gracias por todo lo aportado!!

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  11. Por lo que tengo entendido, lo que sí es cierto es que, una vez encuentran pareja, la mantienen de por vida, aunque no sé si llegan al extremo de volar juntos y de no separarse nunca. Habrá que buscar esa información. Y muchas gracias a tí por entraren el blog, Yolanda.

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  12. Hola, me ha parecido muy interesante tu nota, la he encontrado buscando una foto sobre el vencejo y la he puesto en mi pagina poniendo el enlace de tu blog como siempre hago. espeo no te moleste, si es así, me lo dices y la quito. La pagina a la que hago mención es de ecologia...saludos...te dejo el link:
    https://www.facebook.com/pages/Mundo-Maravilloso/151941114925862?ref=tn_tnmn

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  13. Hola Maharet. Me parece estupendo que te haya gustado la entrada y que tomes al foto. Y más aún que te tomes la molestia de comunicármelo. Y ahora mismo entro en la página a echarle un vistazo. Muchas gracias.

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  14. Hola, esta mañana he encontrado un vencejo en el suelo bocarriba. Lo he recogido y he puesto en alto, lo más alto que mi estatura me permite. No se si sobrevivirá, no parecía tener las alas dañadas, pero no sabía andar. Me ha gustado leer tu entrada para entender porque. Espero que tenga suerte. Gracias por tu artículo.

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  15. Me ha encantado tu artículo, y me surge una pregunta, ¿el vencejo real tiene la misma biología?. Gracias de antemano.

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  16. Un gran articulo, estoy criando a un pequeño Vencejo que aparecio en mi porche y me ha fascinado descubrir el prodigio al que estoy alimentando.

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  17. pues me parece excelente que den esta informacion en especial por que es de suma importancia para aquellas personas que no saben nada de la naturaleza

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  18. Hace unos días me encontré por un pueblo del sur de Alicante un Vencejo joven en el suelo que evidentemente no podía remontar el vuelo. Dada mi ignorancia con respecto a este animal pensé que al andar de la forma que anda, por llamarlo de alguna forma, estaba lastimado, pero la verdad que no conseguía ver signos de ninguna herida o golpe.

    Me informé un poco por internet pensando en que era un pariente de la golondrina y al final acabé dando con que era un vencejo y bueno, me documenté bastante y me quedé fascinado ante este precioso animal y su vida aérea.

    He llamado a un centro de recuperación de aves y mañana o pasado vendrán a recogerlo, que mejor que esté con ellos. De mientras le estoy dando agua y unos pequeños mosquitillos. Ojalá le vaya muy bien y pronto esté volando los aires del sur.

    Por cierto muy buen articulo, saludos.

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